Publicado: 12 de Diciembre de 2019

Practicar Pilates hará que te sientas mejor, más ligero, más funcional en tus actividades del día a día. Al salir del movimiento escaso y estereotipado diario, movilizando en las clases los distintos segmentos de tu cuerpo dotándole de más grados de libertad y opciones de movimiento.
Te ayudara y evitar lesiones. Al ayudar a fortalecer los músculos intrínsecos del pie, musculatura paravertebral, mejorar tu alineación y postura, fortalecimiento del core…
Las máquinas permitirán desarrollar su movimiento como nunca antes lo habían experimentado, con distintas resistencias, planos y ángulos según sus necesidades. Proporcionándoles asistencia cuando lo requieran o una resistencia adicional en función de su habilidad y condición física.
Practicar Pilates hará que seas capaz de mantener durante más tiempo una postura alineada lo que permitirá evitar esa sensación de tensión en tu espalda durante tu jornada de trabajo frente al ordenador.
Las buenas sensaciones que quedan tras realizar una actividad que requiere el cien por cien de tu atención y esfuerzo. Te ayuda a hacer un paréntesis en el vertiginoso ritmo diario y centrarte por una hora en tí, tu cuerpo y tu movimiento. Además de sudar y descargar el exceso de tensión acumulada.
Sensaciones que llevabas tiempo sin experimentar, al trabajar tus músculos y notar que tu cuerpo responde y ver los resultados. Además de sentir que recuperas la vitalidad que echabas en falta y creías perdida.
Definitivamente, el Pilates es para aquellos y aquellas que independientemente de su condición física, capacidades, limitaciones y objetivos pretenden convertirse en mejores versiones de ellos mismos. 
Y si no me crees, te invito a una clase de prueba.